Nuestro estado de ánimo está influenciado por diversos factores existen aspectos de nuestra vida diaria que pueden provocar en nosotros enfado, ira, preocupación (discutir con nuestra pareja, problemas laborales, problemas de salud, etc.) o emociones positivas como alegría, felicidad e, incluso, euforia (salir con los amigos, buenos resultados médicos, etc.).

Pero, además de estos factores, hay otros que pueden influir en nuestro estado de ánimo.

Estos otros factores son externos y no tenemos control sobre ellos, como pueden ser el clima o los cambios estacionales.

El efecto que producen las estaciones en nuestro estado anímico está influenciado, principalmente, por el cambio en la luz solar.

Y esa cantidad de luz que recibimos puede llegar a afectar nuestra salud.

Numerosos estudios avalan que la disminución de las horas de luz solar que se produce en invierno, especialmente en los países nórdicos, produce un aumento de las tasas de prevalencia de depresión. A este síntoma se le denomina, síndrome estacional.

Como sabes con la llegada de la primavera aumentan las horas de luz solar. Este hecho, también, repercute en la salud y, específicamente, en nuestro cerebro. Al estar expuestos a más horas de luz se produce una serie de mecanismos que provocan la inhibición de la melatonina (la hormona que controla la duración y ritmo del sueño), afectando al ciclo circadiano (ciclos de luz/oscuridad que se dan a lo largo del día) y a los propios ritmos biológicos de nuestro organismo.

Además, favorece el aumento de serotonina en nuestro organismo. Este neurotransmisor juega un papel muy importante en nuestro estado de ánimo (influye en la regulación de la ira, el apetito, la sexualidad, el humor). Por lo que la primavera, es un momento propicio, para salir del “letargo y la depresión” del invierno y aprovechar la llegada del buen tiempo.

La astenia primaveral

No siempre el comienzo de la primavera produce los cambios positivos en el estado de ánimo que hemos explicado antes, incluso, puede ocurrir todo lo contrario, apareciendo la denominada astenia primaveral.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?:

  • Fatiga generalizada
  • Somnolencia diurna
  • Desmotivación
  • Dificultad de concentración
  • Aturdimiento
  • Irritabilidad
  • Falta de apetito
  • Disminución de la libido

Pero no te alarmes, la astenia primaveral no es una enfermedad. Muchos médicos defienden la postura de que ésta no existe como entidad clínica probada.

Sí puede surgir un trastorno temporal -que suele durar aproximadamente unas dos semanas- producido por la adaptación del organismo al cambio horario, al cambio de temperatura, cambios en la presión y la humedad del ambiente, etc. Puede afectar también a los procesos alérgicos tan comunes en esta época del año. Pero no es necesario atiborrarse a vitaminas para vencer este estado, ya que nuestro organismo conseguirá adaptarse por sí solo a la nueva estación.

Sigue nuestros consejos que verás a continuación, seguramente te ayudarán a recobrar el ánimo y adaptarte de la mejor manera posible a una de las estaciones más esperadas del año.

Agustín Toledo, Psicólogo Avericum.