La hemodiálisis genera unas relaciones con los pacientes diferentes a otros tratamientos: son pacientes que atendemos 3 veces a la semana y durante un tiempo prolongado. Por ello, a nivel psicológico hay algunas herramientas que podemos utilizar para enriquecer nuestro trato con el paciente, es decir, hacerlo más humano (calidad de vida, autonomía, relaciones sociales, etc.) y ayudarnos a nosotros a sobrellevar esta intensa relación.

Si trabajas con pacientes crónicos te aporto una serie de consejos:

  • La relación con los pacientes debe basarse en el respeto, la objetividad científica y la distancia terapéutica, pero así mismo hay que dar importancia a los sentimientos y emociones de los pacientes.
  • Dentro de las posibilidades que tengamos con nuestra carga de trabajo, dedicar tiempo a conversar con los pacientes y preocuparnos por posibles problemas que tengan.
  • Estar atentos a cambios de conducta o de ánimo. La enfermedad renal crónica y la hemodiálisis genera una serie de dificultades que suelen afectar a los pacientes a nivel emocional, estar atentos a cambios en su estado emocional nos permite atender sus problemas de manera más temprana y eficaz.
  • Practicar y fomentar la escucha activa. Esto significa centrar nuestra atención a lo que nos están contando, dar muestras de que estamos interesados en lo que nos cuentan, podemos asentir o preguntar ante cosas que no nos queden claras.
  • Utilizar la empatía. Esta debe ser una premisa muy importante en nuestro trato con los pacientes, hay que intentar ponerse en su lugar y entender por qué actúa de esa manera.
  • Ser asertivo. Aceptar y defender tus opiniones, sentimientos o puntos de vista, respetando y sin agredir a los demás.
  • Mostrar calidez y cordialidad.
  • Utilizar la comunicación no verbal. Demostrar que nos interesa el paciente: orientarnos hacia él, asentir a lo que nos cuenta, mirarlos a los ojos, no jugar con las manos o con un bolígrafo.
  • Fomentar la autonomía del paciente. Ayudar y animar a que el paciente se encargue de sus cuidados y que sea parte activa en su tratamiento.
  • Aportarle la información que necesite, sobre todo en el inicio del tratamiento.

Una frase que nos puede ayudar en el trato con los pacientes es la siguiente: Son PERSONAS con una enfermedad no ENFERMOS.

Agustín Toledo

Psicólogo Avericum