La educación para la salud es una herramienta utilizada para prevenir la enfermedad y promover la salud. Es un proceso que mejora el conocimiento y las habilidades que influyen en las actitudes que el paciente requiere para mantener un comportamiento adecuado para su bienestar.

Existe un grupo de enfermedades crónicas donde la educación permite mejorar la calidad de vida de las personas. Entre ellas se encuentra la insuficiencia renal crónica (IRC), patología que en su etapa final requiere como tratamiento la hemodiálisis (HD). La importancia que tiene la adherencia en los pacientes que se encuentran en HD (hemodiálisis) radica en el impacto directo sobre la supervivencia y calidad de vida.

Los pacientes que fallan en la adherencia tienen más complicaciones y hospitalizaciones. 

De manera general, se estima que la falta de adhesión en los pacientes con enfermedades crónicas llega al 45%, cifra que puede incrementarse cuando los regímenes terapéuticos consisten en un cambio de hábitos o estilos de vida, situación que ocurre a nuestros pacientes.

Cuando los pacientes empiezan en HD son inmediatamente sometidos a un repertorio de medicamentos, procedimientos y modificaciones en la dieta y estilos de vida, que pueden suponer una fuente de inquietudes e inseguridades. La nueva situación requiere una buena base de conocimientos para que los pacientes y sus familias mejoren las habilidades en las tareas relacionadas con el tratamiento y desarrollen mecanismos de enfrentamiento.


En Avericum, creemos que uno de los elementos que facilitan una mejor adherencia al tratamiento es la educación de los pacientes en HD, por los profesionales de la salud.  Durante las horas que permanece el paciente en el centro y/o unidad de diálisis, para recibir este tratamiento, los enfermeros y profesionales de la salud disponen de un mayor número de oportunidades para compartir los conocimientos necesarios. Con el fin de mejorar o cambiar la conducta de los pacientes y de su familia frente a las demandas de tratamiento, en función de conseguir la mayor adherencia a su tratamiento.

Su rol como educador y las estrategias educativas que realizan son claves para cumplir con los objetivos de la HD.

También lo hacemos a través de nuestra Escuela de Pacientes, en la que a través de charlas y talleres en nuestros centros, les aportamos consejos dietéticos y psicológicos, conocimientos sobre su enfermedad y tratamiento, así como herramientas para lograr hábitos saludables que les permitan mejorar su calidad de vida.

Frecuentemente existen vacíos de conocimiento acerca de la dieta y la medicación que deben tomar. Pero, los pacientes deben poseer recursos y motivación para adherirse a los protocolos de tratamiento.

La educación debe centrarse en el comportamiento de las personas

Se ha demostrado que la educación debe centrarse en el comportamiento de las personas. En la medida que se conocen las causas de determinados comportamientos es posible seleccionar los métodos de educación adecuados, para enfrentar problemas como son la mala adherencia.

También es importante tener en cuenta que, para que sean efectivos, los sistemas educativos deben poseer algunas características.

Es necesario que el programa educativo sea funcional, es decir, debe estar relacionado con los problemas concretos que las personas enfrentan diariamente. Debe estar orientado a ayudarlos a entender mejor los problemas de salud que tienen y analizar la mejor manera de solucionarlos. ¿De qué forma? estimulando a participar activamente en las acciones que dicha solución requiere.

Los problemas de salud y necesidades detectadas por los profesionales pueden ser diferentes a los que la comunidad cree tener.

A la hora de diseñarlo es importante tener en cuenta que es básica la motivación de las personas y/o comunidad para participar, para ello también se deben emplear técnicas educativas de fácil comprensión y asimilación, sin que se requieran niveles altos de conocimiento para practicar las actividades propuestas y poder beneficiarse con lo aprendido.

El programa debe ser capaz de adaptarse a las diferentes capacidades de aprendizaje que coexisten dentro de un mismo colectivo. Se usarán, siempre que sea posible, técnicas de transmisión de información y conocimientos que cumplan esta cualidad.

El resultado que se busca a través de la educación, por tanto, es empoderar a los pacientes para que sean participantes activos. Si la educación es exitosa el paciente podría ser capaz de utilizar el nuevo conocimiento y habilidades para ayudar a maximizar el confort y calidad de vida.

Irene Pellico, Subidrectora Asistencial de Enfermería de Avericum.