La sexualidad es una propiedad biológica inherente a muchos seres vivos, pero en el ser humano adquiere unas características muy particulares porque, además de servir para reproducirnos, también nos sirve para relacionarnos, para obtener placer y para recibir y dar amor.

La sexualidad es algo más que una dimensión de la persona; forma parte de lo esencial del ser humano: es algo que somos. De ahí que favorecer el desarrollo sano y placentero de la sexualidad sea favorecer el desarrollo integral de una persona. Agrupa tanto la esfera puramente biológica de la persona como la psicológica y la social. Ante una enfermedad, varias o todas de estas necesidades básicas de la persona se van a ver alteradas.

Si la enfermedad deriva hacia la cronicidad, las diversas necesidades básicas pueden verse, en parte, restituidas si la persona va acomodándose a su nueva situación; pero de todas las necesidades fisiológicas, una de las que más a menudo se aparcan es la sexualidad y llega a ocupar un puesto secundario en la vida del enfermo.

Las enfermedades crónicas, como la ERC, con frecuencia están asociadas con disfunciones sexuales, en las que la capacidad para tener deseo o mantenerlo está afectado de forma destacada, tanto en el hombre como en la mujer. 

Toda alteración de la sexualidad se puede enfocar desde diversos aspectos: físicos, orgánicos y psicológicos.

  • Psicológicos:
-Problemas de autoestima
-Ansiedad
-Depresión
-Otros factores importantes: cansancio, la fatiga, la falta de fuerza física…
  • Físicos: Propia enfermedad: malestar general, edemas, calambres, vómitos, anemia, neuropatías derivadas. Efectos adversos— derivados del tratamiento farmacológico (multifactorial) y la propia HD enfermedad crónica como IS, fármacos cardiovasculares, fármacos anti rechazo, catéter, FAV…
  • Los factores orgánicos no afectan de la misma manera a hombres y mujeres, ni ejercen los mismos efectos sobre la respuesta sexual. También hay que tener muy presentes las diferencias individuales, ya que un mismo proceso físico-orgánico puede ejercer efectos completamente distintos sobre diferentes personas en función de su personalidad, historia sexual, sexualidad previa…

En general, las enfermedades crónicas tienden a alterar las fases de deseo y excitación sexual, lo que se conoce como libido.

La afectación sexual en mujeres y hombres es distinta

  • Mujeres:

– Desinterés en las relaciones sexuales.

-Sequedad vaginal y problemas para lograr la excitación sexual.

-Ansiedad e incapacidad de lograr el orgasmo.

-Posible ausencia de la menstruación e infertilidad por ausencia de ovulación.

-Dificultad para quedarse embarazada.

-Aumento de peso.

-Depresión y baja autoestima debido a cambios en su apariencia física y la presencia del catéter (DP) o fístula (HD).

  • Hombres:

-Disminución en el deseo sexual.

-Dificultad para lograr o mantener una erección (disfunción eréctil).

-Dificultad para lograr la eyaculación.

-Ansiedad y miedo al rechazo.

Depresión

ERC y Disfunción Sexual 

Se puede considerar que este es un problema bastante frecuente en personas con ERC de tal forma que gran parte de ellas presentan algún tipo de disfunción sexual, pero pocas de ellas expresan abiertamente esta situación en las consultas del nefrólogo y/o enfermero.

Muchos enfermos consideran que esta faceta de su vida personal deben darla por definitivamente cerrada a edades que, en condiciones normales, no debería serlo. Y no olvidemos que el sexo es una de las necesidades fisiológicas más básicas, junto con la alimentación, el sueño o la eliminación, entre otros… y en todas las etapas de la vida adulta.

La Insuficiencia Renal Crónica y su etiología a su vez desencadenan disfunciones sexuales en los enfermos, tanto en hombres como en mujeres, fundamentalmente por:

  •   Alteraciones circulatorias derivadas de la propia ERC
  •   Anemia
  •   Patologías asociadas, fundamentalmente diabetes y patologías cardiocirculatorias.
  •   Alteraciones a nivel psicológico: ansiedad, depresión, angustia, alteración de la propia imagen, inseguridad…

Comunicación: 

  •   La comunicación abierta y honesta con la pareja debe ser un tema central para encontrar una solución a éste problema.
  •   Aún y cuando la disminución en deseo sexual puede causar un sentimiento de culpa o de rechazo es importante entender que éste problema es derivado de la enfermedad y por lo tanto no es culpa de nadie.
  •   Una vez que exista buen un nivel de comunicación en la pareja, estarán listos para empezar a buscar tratamientos médicos o productos que les ayuden continuar con su vida sexual, siempre bajo la supervisión de su especialista en nefrología.

Terapia: 

  • Para muchas personas mantener relaciones sexuales con la pareja que se ama es vital para mantener la unión y el sentimiento de cercanía.
  • Sin embargo, es necesario entender que cuando tenemos una pareja con insuficiencia renal, tanto la percepción sobre su sexualidad como su deseo sexual pueden verse afectados de forma negativa provocando un sentimiento de rechazo a las relaciones sexuales.
  • Para ayudar a entender este proceso será necesario contar con la ayuda de psicoterapeutas, quienes a través de terapia individual  y de pareja, podrán ayudarlos a enfrentar este proceso y descubrir formas de apoyar a su pareja, ganar su confianza y reconectarse a través de pasar tiempo juntos,  realizar otro tipo de actividades que ambos disfruten, platicar, tomarse de las manos, salir a pasear, etc.

Lubricantes: En la actualidad existen diversos tipos de cremas con estrógenos o lubricantes vaginales a base de agua que pueden ayudar a contrarrestar la resequedad vaginal en pacientes del sexo femenino. Éste tipo de productos, aunados a una correcta estimulación por parte de la pareja, pueden ayudar a mejorar considerablemente la lubricación vaginal. Como ya lo hemos mencionado, es importante la comunicación en todo momento para saber cómo complacer las necesidades o preferencias sexuales de la pareja.

Hormonas y Medicamentos:  Existen también hormonas y medicamentos que pueden ayudar a restablecer el deseo sexual de las personas con Insuficiencia Renal, sin embargo la medicación de estos medicamentos debe consultarse a profundidad con su médico nefrólogo para asegurar que éstos tratamientos con hormonas no impacten o compliquen la salud de sus riñones.

¿Pueden las personas con insuficiencia renal tener relaciones saludables?

Los pacientes con enfermedad renal pueden tener matrimonios saludables y relaciones significativas.

Pueden enamorarse, cuidar a la familia y ser sexualmente activos.

Muchas personas piensan que la sexualidad solo se refiere a las relaciones sexuales. Sin embargo, la sexualidad comprende varias otras actividades, como abrazarse, tomarse de las manos, tocarse, besarse o compartir momentos especiales.

 

Dra. Ana Y. Sánchez Santana

Nefróloga Avericum SL