El 12 de mayo de 1820, en Florencia, nació Florence Nightingale considerada como ‘la madre de la enfermería moderna’ y creadora del primer modelo conceptual gracias a su única obra escrita, ‘Notas sobre Enfermería’ donde plasmó sus principales conceptos sobre esta profesión.

El Consejo Internacional de Enfermería conmemora cada año el 12 de mayo, en honor y reconocimiento a Nightingale, y la importante labor de la enfermería en todo el mundo. Este 2018 se celebra bajo el lema, ‘Enfermería: una voz para liderar – la salud es un Derecho Humano’. 

Para ejercer la enfermería se necesita una alta preparación, formación y experiencia, pero también, “un potencial de valor humano que se resume en dosis de empatía, psicología y fuerza”. Así lo define, Dora Rodríguez, directora de enfermería en Avericum.

Aprovechando el Día Internacional de la Enfermería hemos querido poner voz a la experiencia. Una entrevista que recogemos con cariño y que nos enseña la importante labor de una profesión que ha ganado prestigio y reconocimiento en las últimas décadas.

“Siempre me gustó ayudar”

Dora Rodríguez cumple 36 años de experiencia en el mundo de la enfermería. Tal y como ella nos cuenta, dentro de la profesión se ha avanzado muchísimo, principalmente, en diálisis. Todo está en constante evolución y cambio. Pero lo que no ha cambiado es, precisamente, amar una profesión que para la Directora de Enfermería de Avericum debe ser vocacional.

“Yo lo tenía muy claro desde que era pequeña. Una hora antes de llevarme al instituto, mi padre entraba a trabajar en el Hospital de la Clínica de El Pino (Las Palmas de Gran Canaria), mientras yo le esperaba en el parking. Tras los grandes ventanales podía ver a las enfermeras cuidando a sus pacientes”, comenta.

Aunque haya pasado el tiempo y la enfermería ya no vista con cofia y delantal, lo cierto es que esta profesión es pieza clave dentro del engranaje del sector de la salud. “Somos los cuidadores de los pacientes, pero también los ojos y las manos del médico”, comenta Dora.

Dora Rodríguez, Directora de Enfermería de Avericum.

Y, precisamente esos ojos y esas manos de la enfermera y enfermero es lo que también da sentido a esta profesión. Dora lo relata con detalle: “cuando le ocurre algo a un paciente y debes tener esa capacidad de reacción, te das cuenta que es maravilloso trabajar en equipo. Todos saben qué hacer y qué no hacer, cada uno conoce a la perfección su papel, se crea una unión que lucha por lo mismo: salvar la vida a una persona”. 

Los años de experiencia han hecho a Dora más fuerte. Saber gestionar las emociones es vital si quieres dedicarte a esta profesión, y aunque al principio cuesta, “porque es inevitable ponerte en el lugar del otro (paciente)” declara, hay que hacerlo. Lo sabe perfectamente porque la profesión de enfermería es hermosa, pero dura a la vez. Estás en constante búsqueda del equilibrio, tal y como la Directora de Enfermería relata.

“En mi paso por oncología infantil ocupaba parte de mi tiempo en alentar y jugar con los más pequeños. Una niña enferma de cáncer me dijo con una naturalidad sobrecogedora: ¿sabes que me voy a morir?. Falleció a los tres días, sus palabras me reconciliaron con la vida. Hoy aliento a mis pacientes y les digo que hay que intentar vivir en el presente, disfrutar del ahora y ver siempre el vaso medio lleno”. 

Los pacientes en diálisis

Su amplia formación y experiencia profesional la ha llevado también a trabajar en el sector de la hemodiálisis. Ha sido testigo de los avances en el sector y reconoce que hay mucho trabajo por hacer en la parte del cuidado emocional y de bienestar del paciente. Una labor que en Avericum, gracias a nuestro departamento de psicología, cuidamos con esmero y con absoluta profesionalidad.

Según Dora Rodríguez, la relación enfermero/a-paciente es fundamental. “Ten en cuenta que pasan muchos días en sala y es inevitable no formar parte de sus vidas, ya no como enfermera, sino como alguien más de su familia”. La complicidad, la confianza y el cariño aportan también como tratamiento. El paciente busca sentirse querido y respetado… “siempre he abogado por eso y de esta forma se lo transmito a mi equipo”.