Entrevistamos al Dr. José Antonio Gómez, responsable médico asistencial de los centros de Avericum en Andalucía para que nos cuente, bajo su punto de vista como médico nefrológico, la actual situación sanitaria en nuestro país con motivo del Covid-19, y cómo actúan los médicos de esta especialidad en estos momentos.

  • ¿Cómo deben actuar los médicos en situaciones de crisis sanitarias tanto a nivel profesional como personal?

Las crisis sanitarias conmocionan la sociedad y ponen al límite los sistemas sanitarios. Del mismo modo precisan de la percepción del riesgo, de que la afectación pueda ser colectiva y de la incertidumbre en la forma de actuación inicial.

Por tanto, los médicos tenemos que seguir dichos protocolos y revisarlos continuamente (las crisis sanitarias son procesos normalmente dinámicos) e intentar que los mismos se cumplan a todos los niveles para que el impacto sufrido sea el menor posible en nuestro medio.

A nivel personal es muy importante mantener la calma y transmitir la misma tanto al personal a tu cargo como a los pacientes, pero a la vez ser estrictos en el cumplimiento de las directrices establecidas.

“Toda crisis tiene un principio y un final, depende de la actuación de todos para que el impacto y la duración tenga unas dimensiones determinadas”

Dr. José Antonio Gómez.

  • ¿Y el protocolo en las Unidades de Diálisis?

En cuanto a la actual crisis que estamos sufriendo por la pandemia del Covid-19, y al ser nuestros pacientes una población de riesgo es imperativo insistir aún más en las medidas universales de protección: lavado de manos, desinfección de estas, uso de mascarilla cuando esté indicado, uso de guantes, evitar tocarse la cara, nariz y boca, taparse la boca al toser o estornudar con el codo, distancia de seguridad de al menos 1 metro, etc.

Hacer triaje a la llegada de los pacientes al centro y detectar rápidamente cualquier síntoma por mínimo que sea para identificar un posible caso. En función de estos y la valoración médica se derivará al paciente para descartar infección o no.

También es necesario establecer normas de ‘convivencia’ en cuanto al personal de los centros durante la jornada laboral, y cumplir igualmente las medidas establecidas por las autoridades sanitarias. Así mismo detectar síntomas en el personal sospechosos y actuar en consecuencia.

  • Un mensaje de aliento a los profesionales sanitarios

Toda crisis tiene un principio y un final, depende de la actuación de todos para que el impacto y duración de esta tenga unas dimensiones determinadas. Pero como he dicho, tiene un final y con el esfuerzo de todos llegaremos al mismo con el menor impacto en nuestros enfermos, nuestros compañeros y nuestras familias. Os animo a seguir haciendo frente a esta crisis con fuerza y con serenidad y llegará el día en el que, con nuestras familias, amigos y compañeros podamos celebrar todos juntos de nuevo la alegría de vivir y convivir con normalidad.