La gripe en una enfermedad estacional que tiene unos picos de incidencia concentrados fundamentalmente a finales del otoño y durante el invierno, por eso, estratégicamente a principios de otoño se inicia la campaña anual de vacunación.

El virus de la gripe se llama Infuenza, y la característica fundamental de este virus es su gran capacidad de mutación, es decir, su capacidad para cambiar y volver a infectar una y otra vez. Por eso, todos los años hay campañas de vacunación porque la vacuna antigripal es diferente cada año.

Anualmente, se compone una vacuna con los subtipos (mutaciones) de virus Influenza que más se han detectado en la población en los últimos meses.

La vacunación reduce la incidencia de casos de gripe graves, hospitalizaciones e incluso muertes relacionadas con esta enfermedad.

La vacuna antigripal es la mejor forma de prevenir o disminuir la gravedad de la gripe en los grupos de riesgo.

Los grupos de riesgo son:

  • Todos los adultos mayores de 60 años.
  • Adultos menores de 60 años si presentan alguna enfermedad crónica porque tienen un mayor riesgo de complicaciones si contraen la infección (diabéticos, enfermedades renales o hepáticas crónicas, trasplante, etc).
  • Personal sanitario, personas que conviven en el hogar con pacientes de alto riesgo, personas que trabajen en instituciones geriátricas o estudiantes en centros sanitarios. Ya que pueden transmitir la gripe a otras personas más vulnerables.
  • También se recomienda en otros grupos como servicios públicos esencias: bomberos, fuerzas de seguridad, etc.

Como ves, con la vacuna no solo te proteges tú de la infección, también proteges a los demás.

Vacúnate, ¡protégete y protégelos!

Ante cualquier duda, consulta con tu equipo médico.